Intentan agredir sexualmente a turista en Moomba Beach

#ARUBA / ORANJESTAD – La madrugada de este domingo 13 de marzo, un reporte alertó a las autoridades policiales. El informe emitido refería que una dama que se encontraba disfrutando de una fiesta privada en Moomba Beach,  presentó un extraño cuadro clínico repentino.

Según la joven, empezó a sentir mareos, calor extremo y una pesadez en el cuerpo anormal. Todo sucedió tras consumir una bebida; de acuerdo a testimonios de algunas personas presentes en el sitio; este episodio se repite constantemente en la zona. Los depredadores aguardan el mínimo descuido de la víctima y le agregan al trago  alguna sustancia ilícita con el fin de doblegar su voluntad y abusarla.

La afectada cuando empezó a sentir los extraños síntomas como pudo huyó del lugar. Una enfermera que se encontraba en las adyacencias del sitio notó lo que estaba sucediendo y la auxilió. De inmediato las autoridades judiciales hicieron acto de presencia.

El equipo ambulatorio trasladó a la paciente al hospital donde fue tratada. Pero, este fenómeno sigue en auge; no es la primera vez que reportan crímenes de esta índole. Para los agresores esta es la forma más segura de violar a una mujer y quedar impune, ya que es casi imposible probar los delitos de sumisión química.

Cuando la afectada empieza a ser consciente de lo que ha pasado; ya han transcurrido horas desde la comisión del delito y el efecto de las sustancias puede desaparecer entre unas 6 a 12 horas. Sin pruebas, es difícil levantar alguna causa al culpable.

Entre las drogas usadas en la sumisión química están; las benzodiazepinas, los hipnóticos, los anestésicos, la ketamina, el G.H.B. o éxtasis líquido, o los disolventes de pintura como el benzol. Generalmente las sustancias se ponen en bebidas alcohólicas o refrescos ya que no tiene sabor, color u olor. Las chicas sufren una amnesia parcial o completa, resaca desproporcionada, efectos alucinógenos, desinhibición o incluso pudieran causar la muerte en altas dosis o en casos de personas que ya están medicadas.

Esta cuestionable situación deja a la isla de Aruba muy mal parada frente a los ojos del mundo turístico. Es momento que el ente principal de justicia inicie un plan emergente para acabar con estos desalmados, y combatan de una vez los delitos de acoso sexual, que destruyen con sus malas acciones la reputación del país.

Por Esperanza Luna

La Critica Aruba 

 

 

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